Glosario
API
Una API (interfaz de programación de aplicaciones) es la puerta que usan los programas para comunicarse. «Usar IA vía API» significa que una app envía prompts directamente al modelo y paga por token, en lugar de una persona escribiendo en un chat.
La IA puedes usarla por la puerta principal, la app de chat, o por la entrada de servicio: la API. Detrás hay los mismos modelos, pero el trato es distinto. El chat es una suscripción plana pensada para personas; la API es acceso por consumo para el software, facturado por token, como la electricidad.
¿Por qué te importa si no programas? Tres razones aparecen una y otra vez. Primera: cada app «con IA» que usas (la herramienta que resume facturas, el widget de reservas que conversa) casi con toda seguridad está llamando a la API de alguien entre bambalinas; ya eres usuario de API sin saberlo. Segunda: las condiciones son diferentes. Los grandes proveedores no entrenan sus modelos con datos de la API por defecto, lo que importa cuando una herramienta maneja información de tus clientes. Tercera: para cargas de trabajo intensas y regulares, los precios de la API pueden ser más baratos que las suscripciones, o mucho más caros, según el volumen.
Dónde te lo vas a encontrar
En la letra pequeña de los productos («powered by GPT-5», «built on Claude»), en los paneles de desarrolladores de OpenAI, Anthropic, Google y Mistral, y en comparativas de precios que hablan de «por millón de tokens». Si estás valorando suscripción de chat frente a API para tu caso de uso, nuestro selector de plan cubre exactamente esa comparación.
Si tu empresa maneja datos de clientes a través de una API de IA, ten en cuenta que en España la autoridad de control es la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos), y el RGPD exige que el proveedor del modelo actúe como encargado del tratamiento, lo que implica un contrato escrito antes de enviar cualquier dato personal.